Lavandula sp.

La Lavanda en cualquiera de sus variedades (existen más de 60 tipos) es de carácter perenne, por lo que sus hojas no se renovarán anualmente. Capaz de alcanzar el metro y medio de altura, esta planta es un arbusto que adquirirá un carácter leñoso. Precisa sol directo al menos durante seis horas diarias, y un suelo con buen drenaje por lo que se recomienda suelos arenosos. No tolera los suelos encharcados. El riego es moderado, tolera bien las sequias y se recomienda que reguemos evitando siempre mojar sus ramas y flores, ya que de hacerlo corremos el riesgo de que en la planta proliferen hongos. Sus flores son tubulares de color violáceos-azulado depende la especie y tiene un aroma mentolado característico.